A la hora de diseñar un material de marketing, un logo, una Newsletter… siempre es recomendable y mucho más cómodo tener la posibilidad de trabajar con imágenes vectoriales. Pero, para empezar, ¿sabes qué es una imagen vectorial?

La semana pasada os enseñamos la mejor opción para imprimir entre CMYK y RGB. Esta vez, queremos que descubras qué es una imagen vectorial, por qué es más recomendable, dónde se utiliza y qué beneficios tiene sobre una imagen formada por píxeles.

¿Qué es una imagen vectorial?

Como te acabamos de avanzar, una imagen vectorial es aquella que no está formada por un conjunto de píxeles, sino por vectores. Cada uno de los vectores que forman la imagen representa una fórmula matemática cuyo resultado es perfectamente identificable para cualquier equipo de impresión.

Estamos hablando de fórmulas matemáticas, sí… pero no es eso lo que veremos en pantalla. Cada fórmula (o vector) representa líneas y manchas que, unidas entre sí, conforman una imagen simple y representable en imprenta. Las líneas y manchas pueden tener todo tipo de colores y grosores, que es lo que acabaremos viendo en la imagen final.

¿Qué ventajas tiene?

Una imagen conformada por píxeles siempre sufrirá variaciones a nivel de nitidez y definición si modificamos o distorsionamos su tamaño. Esto se debe a que sus píxeles deberán ampliarse o reducirse, adaptando sus píxeles a las características que desee el usuario. Sin embargo, con una imagen vectorial esto no pasa.

En el caso de las imágenes vectoriales, las fórmulas que representan los vectores son perfectamente moldeables y adaptables, por lo que nunca tendremos la sensación de que una imagen se ve “pixelada”, por mucho que la lleguemos a ampliar. Así pues, podremos modificar una imagen vectorial tanto como queramos gracias a que la fórmula matemática se adaptará siempre a las modificaciones que queramos llevar a cabo.

Pero el tamaño no es lo único que podremos modificar en una imagen vectorial, sino que también podremos cambiar el color, la forma y grosor de sus líneas o modificar su forma a nuestro antojo. ¿Quieres saber cómo?

Trabajar con imágenes vectoriales

Para empezar, debes saber que una imagen vectorial puede ser abierta en los formatos .AI, .PDF y, principalmente, el .SVG. El primer formato de estos tres nos da una pista de dónde es recomendable trabajar con imágenes vectoriales, y es que se trata de Adobe Illustrator, el más completo editor de gráficos vectoriales del mercado; compatible, además, con los otros dos formatos. Eso sí, no es el único software que lo permite y hay opciones más sencillas que se pueden adaptar mejor a otro tipo de necesidades (como Corel Draw).

Así pues, si lo que quieres es tener un margen alto de edición (o incluso de creación), trabajar con una imagen vectorial siempre será una mejor opción que hacerlo con una de píxeles, ya que esta última prácticamente no permitirá ningún tipo de personalización.